Fondo

Cahecho

“El mirador de los Picos de Europa”. Así es como se conoce a Cahecho (846 mts), este pueblecito de unos 40 habitantes, formado por casas de madera y piedra, a once kilómetros de Potes (unos 10-15 minutos en coche).

Cuando te asomas a cualquier ventana de cualquiera de sus casas, la belleza del paisaje es espectacular. Mires hacia donde mires, es un regalo para tus ojos.

Si miras hacia el norte ves masas forestales de robles y praderías de montaña. Si te asomas al este ves el macizo de Peña Sagra, con El Cuernón (2.048 mts.) y el Parais (2.007 mts.). Si diriges la vista hacia el sur ves la Cordillera Cantábrica, con su máxima elevación, Peña Prieta (2.539 mts) . Y no es menos si miras al oeste, donde ves los Picos de Europa, su macizo oriental y parte del macizo central, con Peña Vieja (2.617 mts.), el pico más alto de Cantabria.

Para tener una visión completa, te puedes asomar al mirador que hay a la entrada del pueblo, donde con un giro de 360 grados puedes apreciar la magnitud del paisaje.

Si, aparte del paisaje, algo llama especialmente la atención a los visitantes, es el silencio, la calma. De día se puede oír a algún vecino en sus tareas con la piedra o el ganado. Pero es especialmente por la noche cuando nos sorprende la fuerza del silencio. Es una sensación de quietud y sosiego que nos asegura un buen reposo.

En Cahecho encontramos una pequeña iglesia de estilo románico, reconstruida en el XVI, a la que hasta hace muy poco subía a dar la misa un párroco de  90 años con su vieja Vespa y sotana negras, y una fuente natural de agua potable, la fuente de Somave, que mana abundante agua fresca durante todo el año y que muchos vecinos de la comarca se acercan a recoger. Justo delante de ella encontramos los apartamentos.

Es un lugar idóneo para descansar, sentir la magia de la naturaleza y disfrutar de diferentes actividades, muchas desde la misma puerta de la casa rural, como rutas, ascensiones a picos o, para los aficionados al parapente, vuelos por la zona, ya que en Cahecho se encuentra uno de los despegues más bonitos de los Picos de Europa.